La selección española, campeona de la Copa Mundial de la FIFA, tiene previsto regresar a casa este lunes; la plantilla de 26 jugadores recibirá una bienvenida oficial y se reunirá con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, antes de recorrer el centro de Madrid a bordo de un autobús descapotable.
Se espera que grandes multitudes de aficionados se congreguen a lo largo del recorrido mientras el equipo se desplaza desde las inmediaciones del Palacio de la Moncloa —residencia oficial del presidente del Gobierno— hasta la plaza de Cibeles.
Posteriormente, tendrá lugar una celebración pública con los jugadores en dicha plaza, el lugar de reunión tradicional donde las selecciones españolas y sus seguidores han celebrado grandes victorias en el pasado.
España alzó el trofeo de la Copa Mundial de la FIFA el domingo tras derrotar por 1-0 a la vigente campeona, Argentina, en la final disputada en East Rutherford, Nueva Jersey. Esta victoria supuso el segundo título mundial para España, tras su primer triunfo en Sudáfrica en 2010.
Las celebraciones estallaron en toda la capital española inmediatamente después del pitido final; miles de aficionados salieron a las calles desde bares y restaurantes, muchos de ellos envueltos en banderas de España o vestidos con los colores de la selección nacional.
Los seguidores abarrotaron la Puerta del Sol y otras importantes plazas públicas de Madrid, cantando, bailando y encendiendo bengalas, mientras el sonido de las bocinas de los coches resonaba por toda la ciudad.
Muchos aficionados continuaron celebrando hasta bien entrada la madrugada del lunes.
“Estoy muy feliz. He dormido tres o cuatro horas, pero por el equipo hago lo que haga falta”, declaró Víctor Álvarez, de 19 años, a primera hora del lunes.
Con la victoria en el Mundial masculino sumada al título del Mundial Femenino de 2023, España se convierte en la primera nación en ostentar simultáneamente los títulos mundiales de la FIFA tanto en categoría masculina como femenina. Sin embargo, las celebraciones en todo el país se vieron empañadas después de que las autoridades locales informaran que un joven de 13 años falleció en Salamanca, al noroeste de Madrid, al desplomarse una fuente a la que se había subido con unos amigos durante los festejos.
Para muchos aficionados españoles jóvenes, esta victoria supone la primera vez que ven a la selección masculina ganar la Copa del Mundo y que viven las celebraciones nacionales que siguieron al triunfo.
Antes de la llegada de la expedición, los seguidores se congregaron en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, para recibir al equipo; muchos de ellos vestían la camiseta de España y ondeaban banderas nacionales en la zona de llegadas.
Otros grupos de aficionados también empezaron a ocupar lugares para ver el evento cerca de la plaza de Cibeles a última hora de la mañana del lunes, provistos de sombrillas para protegerse del sol, ya que se preveía que las temperaturas alcanzarían los 35 grados Celsius (95 grados Fahrenheit).