HomeSalud

Acto de equilibrio: navegar por dietas de eliminación en niños alérgicos sin comprometer la nutrición

Acto de equilibrio: navegar por dietas de eliminación en niños alérgicos sin comprometer la nutrición
Like Tweet Pin it Share Share Email

Las alergias alimentarias pueden causar síntomas graves y la orientación médica a menudo recomienda evitar los alérgenos para prevenir reacciones adversas. Para las alergias no mediadas por inmunoglobulina E (IgE), que no causan anafilaxia pero afectan el tracto gastrointestinal, los médicos pueden sugerir eliminar temporalmente y luego reintroducir uno o más elementos de la dieta del niño para diagnosticar la fuente de la alergia. Luego se pueden consumir artículos seguros y se pueden eliminar los alérgenos.

Sin embargo, estas restricciones vienen con sus desafíos. Tienen un costo emocional para el niño y su familia, afectan la socialización en la escuela y fuera de ella, y también pueden tener consecuencias para el desarrollo del niño en crecimiento. La gestión de las alergias alimentarias no debe poner en peligro la calidad y la diversidad de la dieta, especialmente a una edad temprana.

Dietas de eliminación para diagnóstico y manejo.
La proctocolitis alérgica inducida por proteínas alimentarias (FPIAP) es un ejemplo de alergia no mediada por IgE. Los niños con FPIAP reaccionan a proteínas extrañas de los alimentos, lo que provoca inflamación en el colon.

En estos casos, los médicos recomiendan seguir una dieta de eliminación durante uno o dos meses. Se pide a los niños que sigan la dieta durante dos semanas o más para las alergias mediadas por IgE antes de reintroducirlos al alimento bajo supervisión médica.

Puede que no sea necesario eliminar los alimentos total o permanentemente. La inmunoterapia oral específica de alérgenos puede ser eficaz para inducir un cierto nivel de tolerancia. Los niños suelen superar las alergias alimentarias con el tiempo; Es importante reevaluar periódicamente si un alimento sigue siendo un alérgeno para no tener que seguir restricciones innecesarias.

De manera similar, un avance reciente en el manejo de las alergias es el uso de provocaciones orales en dosis bajas, que permiten a los médicos comprender qué dosis del alimento provocará una reacción. En ocasiones, los niños alérgicos a la leche de vaca (LM) y al huevo pueden tolerarlos en determinadas preparaciones, como cuando han sido horneados o bien cocidos.

Sustituir alimentos que causan alergias después de la eliminación
Una vez que se confirma una alergia alimentaria, puede ser necesario eliminar el alérgeno y encontrar sustitutos adecuados. Por ejemplo, a los niños menores de 2 años que tienen alergias a la CM se les puede dar fórmula para bebés a base de soja, hidrolizada o que contenga aminoácidos.

La nutrición juega un papel vital a la hora de encontrar un sustituto adecuado para un alérgeno. La eliminación reduce las posibilidades de que se produzca un efecto adverso, pero prevenir y tratar los déficits nutricionales es igualmente fundamental. Las dietas restringidas corren el riesgo de reducir la diversidad dietética, lo que puede reducir la inmunidad.

A la hora de sustituir alimentos es importante tener en cuenta que pueden tener diferentes valores nutricionales. Los autores clasifican los sustitutos alimentarios como (1) sustitutos nutricionales, que tienen algunos o todos los nutrientes presentes en el alérgeno, y (2) sustitutos de cocina, que no tienen valores nutricionales equivalentes. Muchos quesos veganos, por ejemplo, son más pobres en proteínas y calcio que el queso lácteo.

Por este motivo, eliminar los alérgenos sin introducir alternativas nutricionales adecuadas puede perjudicar el crecimiento y desarrollo de los niños y provocar baja estatura. Otros niños han sufrido obesidad como resultado de sustitutos inadecuados, lo que ha llevado a dietas desequilibradas.

Equilibrio, calidad y diversidad dietética
Las dietas saludables se componen predominantemente de alimentos mínimamente procesados ​​y no procesados, que son ricos en micro y macronutrientes, antioxidantes y fibra. Sin embargo, muchos niños con alergias tienen deficiencia de nutrientes como calcio, yodo, hierro, vitaminas A y D, zinc y selenio.

El riesgo de desarrollar una deficiencia aumenta con la cantidad y el tipo de alimentos excluidos. Los niños alérgicos que no consumen lácteos pueden tener menor energía porque no obtienen suficientes lípidos y proteínas.

La diversidad dietética no es simplemente el número de grupos de alimentos que consume el niño sino también su frecuencia y valor nutricional. Una dieta variada puede prevenir el desarrollo y la gravedad de las alergias. Los niños a los que se les presentan más alimentos entre los 6 meses y el año de edad tienen menos probabilidades de mostrar signos de alergias alimentarias antes de los diez años.

El riesgo de alergia también aumenta si el niño consume altos niveles de alimentos ultraprocesados ​​y otros resultados de mala nutrición y salud. Esto podría estar mediado por un aumento de la inflamación del estómago y una reducción de los microbios intestinales beneficiosos.

La exclusión de ciertos alimentos no debe comprometer la calidad o cantidad nutricional, y el asesoramiento dietético debe considerar estos factores. Los proveedores de salud deben utilizar historiales médicos detallados, priorizar los alimentos disponibles localmente según la capacidad económica de la familia y orientar a los cuidadores en consecuencia.

Conclusiones
Si bien las dietas de eliminación pueden ser la mejor manera de controlar algunas alergias alimentarias, no deben comprometer la nutrición ni el crecimiento del niño. Con la orientación adecuada, los cuidadores pueden identificar sustitutos de los alérgenos y diseñar dietas asequibles, equilibradas y saludables, ricas en fibra y nutrientes y bajas en alimentos procesados.

Comments (0)

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *